Descripción
Caracoles limpios y cocidos bolsa de 1kg
Caracoles limpios, cocidos y pasteurizados, preparados para incorporar a arroces, salsas, etc. Frescos y tiernos, perfectamente limpios y cocidos al punto justo.
Condiciones de almacenamiento
- No romper la cadena de frío.
- Mantener entre 1 y 5 °C.
Ingredientes
Caracoles (Helix Aspersa), agua, sal, conservante (E-330).
Modo de empleo de los caracoles limpios y cocidos
- Vaciar el contenido en un escurridor.
- Enjuagar ligeramente con agua fría.
- Los caracoles están cocidos, listos para saltear dejando cocer junto con la salsa durante 15 minutos.
Información nutricional
Los valores nutricionales por cada 100 gramos son los siguientes:
- Valor energético: 247 kJ / 58 kcal
- Grasas: 0,7 g (de las cuales saturadas: <0,5 g)
- Hidratos de carbono: 2,6 g (de los cuales azúcares: <0,5 g)
- Proteínas: 10,3 g
- Sal: 0,1 g
Recetas con caracoles cocidos
Ya sea como tapa tradicional para disfrutar durante las tardes de primavera o como ingrediente de platos de cuchara más contundentes, los caracoles destacan por su textura inconfundible y por su capacidad para absorber los aromas y sabores de sofritos, salsas y caldos.
Entre las preparaciones imprescindibles se encuentra la clásica receta de caracoles en salsa, todo un emblema de la gastronomía de bar y de las cocinas familiares. También destacan los caracoles a la llauna, una especialidad de la tradición catalana que se cocina directamente al fuego.
Para quienes prefieren sabores más intensos, los caracoles en salsa picante ofrecen una alternativa llena de carácter. En cambio, los caracoles con tomate son una propuesta más suave y casera, perfecta para agradar a todo tipo de comensales.
El conejo con caracoles constituye una de las combinaciones más equilibradas de la cocina de interior. Y, para quienes buscan un plato único más completo y contundente, el arroz con conejo y caracoles es una elección difícil de superar.
Por último, los amantes de la cocina tradicional disfrutarán de los caracoles de la abuela, preparados con un sofrito cocinado lentamente y con ese sabor casero que marca la diferencia.
Propiedades nutricionales de los caracoles
Además de su valor gastronómico, los caracoles pueden formar parte de una dieta variada y equilibrada gracias a sus interesantes propiedades nutricionales:
- Bajos en grasa: son una buena fuente de proteínas magras, por lo que resultan adecuados para preparar platos ligeros y saciantes.
- Fuente de minerales: contienen hierro, magnesio y potasio, nutrientes que contribuyen al correcto funcionamiento del organismo.
- Contenido en colágeno: su textura característica está relacionada con su contenido en colágeno, una proteína presente en tejidos como la piel, los huesos y las articulaciones.
