Descripción
El Queso Boffard Reserva está elaborado exclusivamente con leche cruda de oveja y cuenta con una maduración mínima de ocho meses. Su prolongada curación le proporciona una textura firme y un sabor intenso y persistente, con un agradable toque ligeramente picante y delicados matices que recuerdan a los frutos secos.
Es un queso con personalidad, ideal para disfrutar solo, acompañado de pan, frutos secos o conservas, y perfecto para completar tablas de quesos y aperitivos.
Puedes elegir entre los siguientes tamaños:
- 1/4 de queso: aproximadamente 750 g, envasado al vacío.
- 1/2 queso: aproximadamente 1,55 kg, envasado al vacío.
- Queso entero: aproximadamente 3,15 kg.
Al tratarse de un producto artesanal, el peso puede variar ligeramente entre piezas. Como referencia, las piezas enteras suelen pesar entre 2,8 y 3 kg; las medias piezas, entre 1,4 y 1,5 kg; y los cuartos, entre 700 y 800 g.
Ingredientes del Queso Boffard Reserva puro de oveja
Leche cruda de oveja, cuajo, sal, fermentos lácticos, conservador E-252 y estabilizante: cloruro cálcico.
La corteza está tratada con aceite vegetal y no es comestible.
Conservación del Queso Boffard Reserva puro de oveja
Mantener refrigerado a una temperatura de entre 2 °C y 8 °C.
Alérgenos
Contiene leche y productos derivados, incluida la lactosa.
Elaborado o precortado en unas instalaciones en las que también se utiliza y manipula leche de vaca.
Información nutricional
Valores medios por 100 g:
- Valor energético: 479 kcal
- Grasas: 41 gramos
- de la cuales saturadas: 30 gramos
- Hidratos de carbono: 0,5 gramos
- de los cuales azúcares: 0,5 gramos
- Proteínas: 26 gramos
- Sal: 1,8 gramos
Quesos Boffard
Boffard es una histórica casa quesera fundada en 1880, año en el que abrió su primera fábrica. Desde entonces, la marca se ha consolidado como un referente en la elaboración de quesos artesanos, manteniendo un proceso tradicional transmitido de generación en generación.
El Queso Reserva Boffard se elabora con leche cruda de oveja y cuajo de cordero lechal. Durante su producción, cada pieza se moldea cuidadosamente con paños de algodón antes de iniciar un prolongado proceso de maduración en bodega.
A lo largo de varios meses, los quesos son cepillados y se bañan en aceite periódicamente para favorecer el desarrollo de su textura, aroma y sabor característicos. Solo cuando los maestros queseros consideran que una pieza ha alcanzado su punto óptimo de maduración, esta es seleccionada para formar parte de la gama Reserva Boffard, garantizando así el cumplimiento de los exigentes estándares de calidad de la marca.
El resultado es un queso de personalidad inconfundible, con un sabor intenso y equilibrado, un delicado aroma a frutos secos y ligeros matices picantes y salados.
Este saber hacer convirtió a Boffard en un símbolo del queso artesano castellano. En 1882, el rey Alfonso XII le concedió el título de proveedor oficial de la Casa Real, un reconocimiento que pone de manifiesto la calidad y el prestigio que han acompañado a sus quesos desde sus orígenes.


